Un gato gordo no es un gato sano

Diabetes felina, o diabetes mellitus es una enfermedad común, que a menudo afecta a los gatos mayores y con sobrepeso. Similar a la diabetes en los seres humanos, la diabetes felina se produce cuando no hay suficiente insulina -hormona producida en el páncreas- en el cuerpo del gato para equilibrar la glucosa en la dieta de nuestra mascota.

En los gatos normales, los alimentos se descomponen durante la digestión y la glucosa resultante entra en el torrente sanguíneo. La insulina es liberada para regular los niveles de azúcar de la sangre.

Si su gato no está produciendo suficiente la insulina, las posibilidades son altísimas de convertirse en diabético. Y si el exceso de glucosa se acumula en su cuerpo debido a la falta de insulina, la enfermedad puede llegar a ser peligroso e incluso peligrosa para la vida.

Síntomas

Es importante hacer un seguimiento de su gato más de cerca, especialmente si es adulto mayor o tiene sobrepeso.

– ¿Ha observado que bebe o come más de lo habitual? Tome en cuenta que si su cuenco de agua se seca o su plato de comida vacía más rápido de lo que solía, especialmente si está comiendo más y aún logre perder peso.

Otro síntoma a tener en cuenta es inusualmente la micción frecuente, lo que significa que hay una necesidad del felino de orinar más a menudo de lo normal.

Todos estos son signos claves de que sus niveles de glucosa se van sin regular, la falta de insulina impide que sus células de absorber y conseguir energía de la glucosa, y el exceso de glucosa que resulta en su sangre está haciéndole sed. Si observa estos síntomas, le recomendamos consulte a su veterinario, quien a través de exámenes de laboratorio podrá comprobar la cantidad de azúcar en su sangre u orina y hacer un diagnóstico.

Según estudios del Centro de Salud de Cornell Feline de Nueva York, aproximadamente 50 a 75 por ciento de los gatos con diabetes necesitan recibir inyecciones de insulina, y algunos también se puede recetar píldoras para ayudar a regular los niveles de glucosa.

Crucial para el tratamiento de la diabetes es estar revisando la dieta de su gato, por lo que deberá colaborar con su veterinario mejorar su alimentación, darle de comer porciones más pequeñas de alimentos especialmente diseñados para ayudar a su cuerpo a manejar el azúcar.

El monitoreo de la comida y el agua de entrada, de salida y el peso de residuos será importante en asegurarse de su diabetes es tratada adecuadamente.

Aunque no hay una cura para la diabetes, algunos gatos – incluso después de sólo unos meses – dejarán de necesidad de insulina. Esto es más común en los gatos con sobrepeso que pierden su peso extra – el páncreas puede volver a suministrar la cantidad de insulina que su cuerpo necesita.

La diabetes es una enfermedad difícil de tratar, y es mejor prevenir manteniendo su gato en un peso saludable. Sin embargo, con una buena supervisión y el cuidado de un gato con diabetes pueden vivir una vida larga y feliz.

#GuíaMascotera

@rev_mimascota

 Diabetes Felina

 

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